Pablo Díaz, actor de El año en que nací: “Cómo ser tolerante con la intolerancia”

Miércoles, 24 octubre, 2012

Contar la historia de once jóvenes chilenos cuyas vidas se vinculan con la dictadura, no es tarea fácil. Sobre todo cuando se debe revivir el pasado y abrir heridas que están por cumplir 40 años. El actor, Pablo Díaz, es parte de esta propuesta que apela a la memoria e identidad chilena.

Con serenidad aborda su participación en El año en que nací, cuyo testimonio es incluido en la obra que, además de contar con actores y actrices, también incorpora a un músico, una bailarina, una videasta, un arquitecto, y un policía. Todos ellos entraman un collage de la vida de sus padres, recreando un trozo de la historia de Chile a partir de un relato coral. “Abrimos las cartas de nuestros papás que se escribieron en esa época. Recordamos anécdotas, revisamos los álbumes familiares y contamos cosas bastante espeluznantes”, explica Pablo sobre la forma en que se construyó el texto.

Pese a lo desgarradora que parece la experiencia, Lola Arias, destacada directora argentina, logra impactar a la audiencia a través del biodrama, que se podría definir como la exploración de la biografía, propia o ajena, como posible material dramático-escénico. A modo de ejemplificación Pablo cuenta que el biodrama “es como hacer un documental en una sala de teatro”, y entonces la idea queda clarísima.

Lola había hecho un experimento en su país natal con la obra “Mi vida después”, montaje que presentó en el Festival Internacional Santiago a Mil el año 2011 y que fue éxito de crítica y público. A partir de esta obra, surgió la idea de desarrollar un taller que reuniera historias de vida en torno a la dictadura chilena. Para participar había que enviar un testimonio. “Varios de nosotros recibimos una invitación de Lola, que estaba recibiendo testimonios de jóvenes que tuviesen una historia similar”, fue así como Pablo se sumó a este proyecto cuya intención era montar una obra experimental que plasmara las historias de vida locales.

“Al principio éramos como catorce personas y durante dos semanas bien intensas nos metimos a trabajar con nuestras biografías, y resultó esta cosa bastante interesante, que la presentamos dos veces en una sala pequeñita en el GAM sólo con nuestros amigos y familiares”, recuerda Pablo. Estas puestas en escena son vistas por Carmen Romero, Directora de la Fundación Teatro a Mil, quien se sorprende del material que había y del potencial dramático que conllevaba.

“Comenzamos unos meses después a ensayar, Lola viajó con Paula Bravo -su asistente- y estrenamos en enero del 2012 con una recepción que yo jamás imaginé”, relata Pablo con nostalgia, y agrega “uno que está arriba –del escenario-  ve el viaje emocional que tiene el espectador. La gente pasa desde la risa eufórica al silencio absoluto, y a veces se escuchan los suspiros de las personas, porque muchos lloran de la emoción”. Entre sonrisas advierte que esta obra es delirante, como la historia de Chile.

Tras el exitoso estreno de El año en que nací en Santiago a Mil y una aclamada temporada en el Ciclo Teatro Hoy, la obra está dando sus primeros pasos como embajador cultural que pone en escena la convivencia de distintas historias de vida de manera armónica. Así fue percibido El 7 y 8 de julio pasados, cuando se realizó la primera gira internacional con funciones en el Programa de Cultura Próximo Futuro de Lisboa, Portugal. Ahora, el nuevo destino los lleva a Buenos Aires como parte de la programación del Ciclo de Teatro Chileno Contemporáneo que se está desarrollando en en el Teatro Sarmiento. Con funciones el 27 y 28 de octubre, la obra es parte de una muestra que incluyó los montajes Sobre la cuerda floja, de Teatro Milagros y Las niñas araña, escrita por Luis Barrales.

La gira de El año en que nací es posible gracias a la firma de un acuerdo de cooperación suscrita por el Ministro de Cultura y Turismo del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi; el director del Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA), Darío Lopérfido y Carmen Romero, directora de la Fundación Teatro a Mil. Este acuerdo ha promovido la presentación de obras en escenarios de ambos países.

“Esta obra habla de cómo ser tolerante con la intolerancia”

Pablo cuenta que sus compañeros de obra y él, se ven constantemente enfrentados a los márgenes de la tolerancia. “Nos colaboramos en escena, y podemos observar la historia de nuestros familiares que estuvieron súper metidos en la política durante la época más triste de nuestra historia”. Y es que esta puesta en escena muestra que es posible debatir con altura de miras, lo cual habla bien de la sociedad chilena joven.Han hablado sobre qué pasaría si hubiese alguien muy comprometido con la fracción pinochetista. El tema es frecuente y palpable, ya que uno de los testimonios implica a una joven cuya madre fue asesinada por representantes de organismos de inteligencia de la época. “¿Cómo esa compañera va a poder convivir con un hombre que estaba avalando el asesinato de su madre?”, explica.

En cuanto a la escena actual del teatro chileno, el joven actor es esperanzador. “Lo veo cada día más profesional, cada día hay más presencia de teatro y con más alternativas. Cada día más jóvenes se pueden ganar la vida haciendo teatro, cosa que hace un par de años no era factible”, dice evocando su propia experiencia.

Que el teatro chileno se abra a las audiencias implica que cada día se abren más oportunidades de internacionalización a más compañías. Pablo lo explica de la siguiente forma: “de un tiempo a esta parte, existe una tendencia de hacer teatro más amable, que no quiere decir que sea más ‘comercial’, sino más ’multiplicador de audiencias’ y menos elitista”, recalca.

Tema: Entrevista

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