Internacionalización del teatro chileno y latinoamericano

El teatro siempre ha debido conciliar el ser motor de identidad, expresión arraigada a una comunidad específica, con su dimensión nómade, que lo lleva a superar los límites territoriales, lingüísticos y culturales de la comunidad que le dio origen.
Desde sus inicios el quehacer de la Fundación Teatro a Mil se ubicó en el centro de esta dualidad, promoviendo el teatro nacional y afirmando su vocación internacional, constituyéndose en uno de los animadores latinoamericanos más activos y reconocidos en los circuitos mundiales de las artes escénicas.
El primer y principal motor fue el Festival Santiago a Mil que, de inmediato, se convirtió en una ventana de contacto con el mundo. El Festival actualizó la escena nacional con el arribo de grandes artistas internacionales a nuestros escenarios, involucrándose en sendas coproducciones internacionales y promoviendo plataformas de circulación internacional para nuestros artistas.
De inmediato el mundo se convirtió en nuestro ámbito natural de acción y se abrieron espacios, se crearon redes y accedimos a nuevos conocimientos y experiencias, ya no sólo para recibir artistas, sino para salir a otras geografías con lo mejor de lo nuestro: nuestros artistas contemporáneos.
En este proceso nos dimos cuenta que la presencia y la imagen exterior de Chile, especialmente en el mundo de las artes, no es lo actual que debiera ni da cuenta de su vasta diversidad y riqueza. Tenemos todavía un largo camino que recorrer para proyectar a nuestros artistas a nivel global. En conjunto con los protagonistas de la escena cultural, aprendimos que se requieren capacidades complejas y competencias especializadas, que no siempre están disponibles para quien opera a escala nacional.
Por ello, y aprovechando la experiencia acumulada en estos años, la Fundación decidió asumir formalmente un nuevo desafío: promover la producción escénica chilena y latinoamericana en los circuitos internacionales, aún desconocedores de la producción de nuestro continente, a lo que se suma una incomunicación dentro de nuestros propios países en América Latina.
Es así como nació un área de internacionalización, actualmente dedicada a:
- Organizar todos los años, en el marco del Festival Santiago a Mil, una plataforma de mercado orientada a programadores de salas y festivales de los cinco continentes. Así, a través de una programación especial de teatro y danza, tanto chilena como latinoamericana y mesas de contactos entre programadores, productores y artistas incentivamos la internacionalización de la producción de la región.
- Ofrecer asesoría profesional y técnica a compañías e instituciones chilenas y extranjeras en la proyección internacional de las artes escénicas nacionales y latinoamericanas.
- Promover alianzas con instituciones públicas y privadas, nacionales y extranjeras con el fin de promover programas de promoción de las artes escénicas chilenas y latinoamericanas en el exterior.




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